Martorell, 18/03/2016. – “Es un auto que te permite alcanzar tus sueños. Te dices a ti mismo: tengo un CUPRA”. Son palabras de Jaime Puig, director de SEAT Sport, que al hacer balance de los primeros 20 años de vida de la gama no duda en afirmar que “hemos hecho realidad una ilusión”, un auto con “el mejor rendimiento, que a su vez se ajuste a tu día a día”.

Un gran ejemplo de ello sucedio este mismo año, el SEAT León de 290 CV, que con un solo botón permite elegir el perfil de conducción: CUPRA, Sport, Confort e Individual. Una tecnología que “en la época del primer modelo sólo era imaginable en los videojuegos más avanzados”, asegura Isidre López, responsable de Coches Históricos de SEAT. Para él, la clave del éxito del CUPRA radica en la sabia combinación de “tecnología y pasión de nuestros ingenieros y pilotos”.



La gama nació en 1996, cuando el SEAT Ibiza Kit Car gano el Campeonato Mundial de Rally (WRC) en la categoría de 2 litros. “Fue como hacer un homenaje al coche campeón”, explica Isidre López. A lo largo de 20 años, SEAT ha desarrollado 15 versiones. En todas ellas encontramos las mismas características: “un coche de alta gama, de carácter deportivo, muy cuidado por dentro, un coche para disfrutarlo al máximo”, asegura Jaime Puig. “Hemos conseguido un auto que te hace sonreir”, concluye Isidre López.



A lo largo de estos 20 años de historia, la gama Cupra ha logrado excelentes resultados; lanzando el primer León CUPRA en el año 2000. Sobresalen los alcanzados en el circuito alemán de Nürburgring. En octubre de 2014, el SEAT León Cupra Performance Pack batió el récord de un auto con tracción delantera con un tiempo de 7 minutos, 58 segundos y 44 décimas. Y en mayo de 2015, el SEAT León Cupra ST consiguió hacerse con el tiempo más rápido bajando también de los 8 minutos (7:58:12). Con resultados así, no es de extrañar que, según confiesa Jaime Puig, “en ocasiones hemos esperado a tener en primer lugar el CUPRA y luego el coche de competencia, y no a la inversa”.

El primer CUPRA iba dirigido a un público ansioso por disponer de un auto con un máximo rendimiento, que respondiera con potencia y agarre deportivo en todas las situaciones. A lo largo de dos décadas, esta concepción original ha ido evolucionando y mejorando. Por todo ello, el futuro está más que asegurado “y muy probablemente lleno de sorpresas”, que seguirán“provocando esa sonrisa de felicidad en los rostros de nuestro público al volante”, concluye Isidre López.